Viajar en coche tiene que ser seguro para todos los ocupantes. Algo que las mamás y los papás toman muy en serio cuando llevan a sus bebés a bordo del coche, por lo que elegir la silla del coche adecuada es una cuestión que, cada año, se plantean incontables familias. La seguridad del bebé es una preocupación constante para los papás incluso antes de que el bebé llegue al mundo. La silla para el coche es uno de esos elementos clave para proporcionársela cuando se va de viaje o se realiza un trayecto corto. Un sistema de retención infantil adecuado es una de las primeras compras indispensables para cuando el bebé llegue al mundo y realice su primera salida.
Las preguntas más habituales son el tipo de silla que hay que elegir, en qué hay que fijarse para la elección y cómo hacer una buena compra. Preguntas que vamos a tratar de responder en este artículo para que todos los interesados e interesadas sepan cómo elegir la silla más adecuada para el bebé.
Lo primero que hay que tener muy presente es que no todas las sillas son seguras, sobre todo cuando se trata de las sillas multigrupo que abarcan a diferentes grupos de edades: grupo 0-1 de recién nacido a cuatro años; grupo 0-1-2-3 de recién nacido hasta los doce años; grupo 1-2 desde los seis meses hasta los cinco o seis años; y grupo 1-2-3 desde los seis meses hasta los doce años. Dentro de cada grupo existen numerosas variantes, por lo que hay que conocer las opciones y tener claro qué tipo de silla se quiere adquirir.
Dicho esto, a la hora de comprar, hay que tener muy presente la importancia de la normativa y la homologación necesarias. Por mucho que tengas claro que quieres una silla de bebé o una silla multigrupo, si no cuenta con la homologación correspondiente ni cumple con la normativa, no hay que comprarla.
Aspectos a tener en cuenta
Nos vamos a The Baby House, que representa un innovador concepto de tiendas para bebés, destacando por su dedicación y compromiso, y nos explica todo lo que debemos saber para elegir la silla de coche más adecuada. Cumplir con la normativa y elegir una silla homologada no es algo que se tenga que hacer para evitarse la correspondiente multa. Eso es secundario; lo principal es la seguridad del bebé. Escoger una silla homologada que cumpla con la legislación vigente implica obtener un elemento de protección ideal para el bebé cuando se realicen trayectos en coche.
Desde el 1 de septiembre de 2024, entró en vigor una actualización importante sobre la normativa aplicable a las sillas de coche infantiles. A partir de ese momento, las sillas infantiles para los vehículos que cumplen con el reglamento ECE R44 quedaron prohibidas en Europa, tanto en lo que respecta a su fabricación como en lo relativo a su venta e importación, aunque pueden seguir siendo utilizadas. Esto quiere decir que en nuestro país y en el resto de países miembros de la Unión Europea solo están disponibles las sillas homologadas bajo el reglamento R129, más conocido como i-Size, que ha sido diseñado para ofrecer mayor seguridad y adaptarse mejor a las necesidades de los más pequeños cuando montan en algún vehículo. Esta normativa señala que las sillas para coche cuyo uso está destinado a niños desde el momento en el que nacen hasta que alcanzan los ciento cinco centímetros de altura deben disponer de un sistema de fijación Isofix. Además de la obligatoriedad de utilizar la silla a contramarcha hasta que el bebé cumpla los quince meses.
Otro punto elemental para la elección de la silla es el de los años para los que ha sido diseñada. La normativa actual clasifica las sillas en función de la estatura del bebé:
- I-Size 40-75 cm, equiparable a la norma R44/04, desde el nacimiento y hasta que alcance los setenta y cinco centímetros de altura, sobre los doce meses.
- I-Size 40-105 cm, desde que nace hasta que cumple los cuatro años de edad, con reductor para recién nacidos. LA contramarcha se equipara a los grupos 0+/1 y se utiliza hasta que alcance los ciento cinco centímetros.
- I-Size 40/150 cm, desde el nacimiento hasta los doce años.
- I-Size 76/125, desde los seis meses hasta los siete años aproximadamente.
- I-Size 100/150 cm, equiparable a los grupos 2/3, coincidiendo en edad con el intervalo entre los cuatro y los doce años.
- I-Size 125-150 cm, para los niños más grandes. Se trata de los elevadores, generalmente sin respaldo.
La clasificación oficial según la normativa ECE R44/04 ayudaba en la elección de la silla de coche para bebé en función del peso del pequeño, siendo el grupo 0 y 0+ para los bebés de entre 0 y 13 kilogramos; el grupo 1 para los bebés de entre nueve y dieciocho; el grupo 2 para los peques de entre 15 y 25 kilogramos y el grupo 3, la silla elevadora para los niños y niñas de entre 22 y 36 kilogramos.
Existen sillas que se han diseñado y fabricado para ser seguras para varios grupos de edad, conocidas como multigrupo, como dijimos anteriormente. La ventaja principal de este tipo de sillas es que no hay que estar pendiente de comprar una silla nueva a medida que crece el bebé. Tan solo hay que seguir las instrucciones necesarias para hacer un uso adecuado, siendo más rentables económicamente.
Algunos expertos señalan que la elección más segura es la de un solo grupo, mientras que otros consideran que la seguridad es la misma. Las opiniones al respecto son dispares, pero lo cierto es que no existe ningún estudio que avale más a un tipo que a otro.
Adaptación al vehículo para elegir la silla
Otro de los puntos a tener en cuenta es el tipo de coche en el que se va a utilizar la silla. Este aspecto sorprende a las familias, sobre todo cuando tienen pensado utilizar la silla en diferentes coches. Por lo que primero hay que fijarse en el tipo de anclaje del vehículo. Las opciones son:
- Anclaje con sistema Isofix. Ideal, puesto que se trata del anclaje universal con el que cuenta la mayoría de los vehículos modernos. Es muy cómodo, facilita su uso y resulta extremadamente seguro en caso de que se produzca un impacto. Es el sistema más seguro y obligatorio en la normativa R129 para ciertas sillas, pero no son todas universales y tienen que ser compatibles con el coche.
- Cinturones de seguridad. Igualmente, seguros siempre que se utilicen de forma adecuada. El problema de este sistema es que algunos niños aprenden a soltarlo, pero no es algo que pueda hacer un bebé. Dentro de sus ventajas encontramos el menor precio, ocupa menos espacio y se puede utilizar en todos los vehículos. Siguen siendo seguros, aunque la normativa prioriza Isofix.
- Pata de apoyo, un tercer punto de anclaje. Existen pocos modelos de este tipo.
- Top Tether. Un tercer punto de anclaje para los vehículos que no permiten el uso de la pata de apoyo.
Instalar la silla de coche para bebé implica decidir el sentido de la marcha. Cuando se coloca en contra de la misma, se reducen las lesiones hasta cinco veces en caso de impacto, que si se instala a favor de la marcha. No todos los asientos se pueden utilizar en esta posición, por lo que hay que asegurarse de la posición antes de comprar la silla. En contra de la marcha, ocupa más espacio, lo que hay que tener en cuenta si el coche es pequeño o se ocupan todos los asientos.
La seguridad es la clave, pero de nada vale si no existe facilidad de uso. Sobre todo, cuando la silla se quiere utilizar en más de un vehículo. Así que hay que tener en cuenta la facilidad de uso y la comodidad del bebé para elegir la silla más conveniente.
Para hacer una elección correcta, hay que tener en cuenta la facilidad que ofrece para asegurar al bebé, meterle y sacarle del coche. Las sillas con base de rotación de 360º facilitan el proceso. El espacio que ocupa la silla y su lugar para el uso habitual del vehículo. Si es cómodo, rápido y sencillo soltar y anclar la silla si se utiliza en varios vehículos o a la hora de instalarla en una silla de paseo. La posibilidad de reclinar o no el asiento para proporcionar comodidad al bebé. La regulación conjunta del arnés y el cabezal que facilita la comodidad y la buena postura del bebé en los trayectos más largos por carretera. El cabezal de la silla de coche con un diseño envolvente más seguro que además sirve como punto de apoyo cuando duerme.
Para finalizar, considerar el material o tejido con el que está fabricada la silla, que tiene que ser fácil de limpiar e higienizar, además de cómodo. Tener en cuenta todos los aspectos mencionados es fundamental a la hora de escoger la mejor silla de bebé para el coche. Existen muchas opciones para satisfacer todas las necesidades particulares cumpliendo con la normativa vigente, por lo que basta con acudir a la tienda especializada, valorar las opciones y hacerse con una silla para el coche y el bebé.