Colapsar/descolapsar
Buscador
cerrar

Charlamos con Juan Carlos Navarro, toda una leyenda del baloncesto

En noviembre cumple dos décadas como profesional. En este tiempo ha logrado varios hitos en el baloncesto español: primero en conseguir 4.000 puntos en 
la euroliga, único que ha participado en cinco juegos olímpicos y el que más ha vestido la camiseta nacional. La bomba es leyenda.

David Ruiz. Fotos: Cèsar Nuñez
Imprimir
Twitter
Facebook
GooglePlus
Pinterest

Charlamos con Juan Carlos Navarro, toda una leyenda del baloncesto

E l 23 de noviembre de 1997, un chaval imberbe, de apellido Navarro, saltaba a la pista vistiendo la camiseta del FC Barcelona y anotaba diez puntos contra el Granada. Ningún espectador podía imaginarse en ese momento que aquel chico de complexión delgada y tiro fino se convertiría en una leyenda del baloncesto español, por mucho que algunos ya lo intuyeran. A punto de cumplir 20 años como profesional, Juan Carlos ha pulverizado casi todos los récords imaginables en nuestro baloncesto. A saber: primer jugador que alcanza los 4.000 puntos en la Euroliga, único que ha participado en cinco Juegos Olímpicos y el que más veces se ha puesto la camiseta de la selección nacional, destronando a otra leyenda, Juan Antonio San Epifanio.

Este último hito lo ha conseguido coincidiendo con el Eurobasket de Rumanía y Turquía 2017,  que se convierte, por voluntad propia, en su última participación en una cita internacional. La Bomba ha decidido iniciar la desactivación poco a poco... pero sin cortar todos los cables de golpe. “Aún me queda recorrido en el Barça”, defiende. Motivos suficientes para acercarnos a su refugio estival, en el corazón de la comarca del Baix Empordà (Cataluña), y que nos hable de sus dos décadas (se dice pronto) como profesional.

La amistad tiene estas cosas
Blue, un inmenso dogo nos recibe a las puertas del imponente chalé. Junto a él, el diminuto Simba mueve la cola. Ambos perros son el regalo que hizo Pau Gasol a sus dos hijas, Lucía y Elsa, hace un par de años. “No me gustan mucho
los perros pero Pau sabía que a las niñas les iba a hacer mucha ilusión y no pude negarme. La amistad tiene estas cosas”, bromea. La paternidad, por supuesto, también. Primer tiro a canasta: ¿Qué queda de aquel Navarro adolescente? “Era mucho más explosivo que el actual. Cuando eres joven, juegas con más desparpajo. Cuanta más experiencia adquieres, más te preocupan otras cosas, no solo en una pista de baloncesto. Me refiero a la familia, a la presión externa y a lo que la gente puede llegar a decir de ti. Eso es lo más complicado de llevar”, confiesa.
Dos recuerdos imborrables
Es difícil hacerle reír. “No lo vais a conseguir”, bromea Vanesa, su mujer, que sigue paso a paso el shooting fotográfico que acompaña a esta entrevista. Pero que no ría a carcajadas no quiere decir en ningún caso que no sea un tipo optimista y agradecido con todo lo que le ha ocurrido durante estas dos décadas como profesional.  “Me cuesta elegir un único momento de todos estos años... pero tal vez hay dos de los que tengo un recuerdo especial: uno, la final que ganamos a Estados Unidos en Lisboa en 1999 (fue MVP). Éramos los Juniors de oro y ese día supe que esto iba en serio. El otro, un robo de balón contra el CSSK en las semifinales de 2003 que nos llevaron luego a ganar nuestra primera Euroliga”, recuerda con emoción.

Lo de sus récords merece capítulo aparte. “No me gusta pensar en ello”, desliza. Pero es inevitable recordárselos. Los disecciona uno a uno con una humildad que desconcierta. El primero: pasar la barrera de los 4.000 en la Euroliga. “Me dejó un sabor agridulce. Lógicamente me sentí orgulloso de alcanzar esta cifra pero me desilusionó que ocurriera en la pista del Fenerbahçe, lejos de mi afición y de mi familia”. El segundo: participar en cinco Juegos Olímpicos consecutivos. “Al parecer, solo otros cuatro jugadores en la historia lo han logrado”, cuenta. “Los Juegos lo tienen todo, es una experiencia única y cada cita es un regalo”.
El tercero: batir el récord de 239 partidos con la selección española, que ostentaba Epi hasta este verano. “Estoy feliz de haber defendido tanto tiempo esta camiseta. Hemos coincidido una generación irrepetible”.

navarro2

 
Un jugador respetado
Su gran amigo Pau Gasol asegura que Juan Carlos sigue teniendo una magia y una chispa que aportan el liderazgo necesario a la selección. “Le agradezco sus palabras. He estado lesionado bastante tiempo esta temporada y el hecho de participar en este Eurobasket es el reconocimiento a una trayectoria”, desliza.

Pero esa cita internacional es la de su despedida con la selección española. Así lo anunció en julio, antes de la concentración  con el equipo nacional. “Tengo 37 años y soy consciente de que el tiempo se acaba”. Costará hacerse a la idea de ver una cancha de baloncesto sin el liderazgo de la Bomba. “Soy un jugador respetado. Todos mis compañeros quieren que esté pero hay que saber cuándo parar. Ya no soy aquel chaval que jugaba el partido entero, aunque me basta con saber que, hasta mi retirada, puedo salir a la cancha en los minutos en los que se pongan mal las cosas”. Y cita a su admirado Michael Jordan como ejemplo. “Es mi gran referente. Solo él ha conseguido que me acostara tarde aunque madrugara, solo para verlo jugar y aprender”. Bendito aire.
Esas partidas de cartas
Juanqui, como le llama cariñosamente su entorno más cercano, es un tipo muy familiar. No resulta extraño verle jugando a cartas con sus colegas de toda la vida. Hace pocos años no convenía que te sentaras frente a él en una timba de póker (Ricky Rubio incluido) porque llevabas las de perder. “Ahora disfruto más con otros juegos de cartas”, confiesa. Pero lo que de verdad le apasiona es ver jugar a sus dos hijas al baloncesto. Lucía, de 13 años, se ha proclamado recientemente campeona de España de minibasket con la selección de Cataluña. “Cuando acudo a sus partidos, me pongo muy nervioso. Más que si jugara yo”, se sincera. Elsa, de 11, no pasó el corte para llegar a la selección, pero le recuerda una y otra vez que tampoco él lo pasó a su edad. “Si no estás al mejor nivel, te tiene que servir de estímulo para mejorar”, les cuenta. Con esta premisa la Bomba ha tocado el cielo. 

Categoría: Deportes

Publicidad

Ver más articulos